Jueves, 12 de marzo de 2009

Homo sapien.


El homo sapiens del cual descendemos todos los seres humanos actuales apareció a la vez que los primeros neandertales poblaban Europa hace 200 000 años en África.
El esqueleto y el cráneo del homo sapiens muestran ya todos los rasgos de los modernos propios de nuestra especie: estructura ósea <<aligerada>>, frente alta, rostro retraído, arcos ciliares débiles y mandíbulas provistas de mentón. El volumen cerebral es similar al del homo neanderthanlensis, pero presenta grandes diferencias morfológicas. Mientras que el incremento de la encefalización neandertal se produce por un incremento del tamaño del cerebro respecto a sus antepasados, en el homo sapiens este aumento lleva unido una transformación en su forma perfectamente observable en el gran desarrollo de los lóbulos frontales.
Es muy probable que estos cambios en la fisonomía del cerebro impliquen también cambios en los mecanismos de pensamiento y razonamiento. El homo sapiens es el único homínido del que podemos estar seguros que estaba capacitado para desarrollar un lenguaje verbal debió a la posición extremadamente baja de la laringe en el caso de los adultos humanos , este hecho permite que la faringe , cavidad nasal y cavidad oral actúen de caja de resonancia produciendo el habla. Por el contrario s, somos los únicos mamíferos que no pueden respirar y tragar al mismo tiempo. Sin embargo, y a pesar de que todas estas características modernas ya se podían observar en algunas poblaciones africanas hace 200 000 años. No será hasta hace 40 000 años cuando encontremos de forma inequívoca comportamientos que podemos calificar como inherentes al ser humano, relacionados con el pensamiento simbólico (adornos corporales, figuras talladas, pinturas rupestres...) o con una tecnología capaz de desarrollar múltiples herramientas para usos específicos. Curiosamente también los neandertales, tras varias decenas de miles de años sin cambios significativos en su industria lítica, muestran claros avances en el último periodo de su existencia.
Desgraciadamente se han hallado pocos fósiles en África de los primeros representantes de nuestra especie. Probablemente la acidificación del clima acarreó una fuerte disminución de sus efectivos poblacionales, lo que, como veremos más adelante, se ve confirmado en nuestro ADN. Resulta curioso pensar que mientras que hoy hemos rebasado la increíble cifra de 6 000 millones de habitantes en el planeta, hace apenas 150 000 añ0s nuestra especie estuvo al borde de la extinción. Al restaurarse unas condiciones climáticas más benignas comenzó la expansión del ser humano por el resto de continentes. Desde África colonizo Asia (70 000 años) y llegó hasta Australia hace unos 50 000 años. La irrupción en Europa se retrasó hasta hace unos 35 000 años, mientras que el paso desde Asia hasta el continente americano por el paso de Bering se produjo probablemente unos 15 000 años atrás. En esta migración el hombre moderno fue sustituyendo a los pobladores más antiguos que encontraban en su camino (neandertales en Europa y oeste de Asia y formas tardías del homo erectus en Asia-Oceanía).
Poco tardarían en aparecer los primeros asentamientos estables que conducen a una estructura social y cultural más compleja, proceso que culminan con la aparición de la agricultura y a ganadería en la región mesopotámica ( 1 000 años a.c. ) de donde se extendería al resto del mundo. A partir de aquí abandonamos la prehistoria para adentrarnos ya en el registro histórico de nuestro pasado.



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Publicado por EC-JJP @ 20:50  | Homo sapiens.
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